El Obelisco

El Obelisco, ubicado en el corazón simbólico de la ciudad de Buenos Aires, se encuentra en la intersección de las míticas avenidas 9 de Julio y  Corrientes. A continuación, repasamos su historia.

Aludiendo que no se contaba con ningún emblema arquitectónico que represente a la capital de la nación y en conmemoración de los 400 años de la “primera fundación de Buenos Aires”, el 3 de febrero de 1936 el intendente de la Ciudad, firmó un decreto para la construcción de lo que sería el Obelisco. La obra fue asignada al célebre arquitecto Alberto Prebisch, quien también realizó el Teatro Gran Rex. La construcción estuvo a cargo del consorcio alemán GEOPÉ-Siemens Bauunion-Grün & Bilfinger y se realizó en un tiempo record, en solo dos meses estaba inaugurado. Comenzó el 20 de marzo de 1936 y para el 23 de mayo ya estaba inaugurada, aunque en 31 días la obra ya estaba finiquitada. Para ello trabajaron 157 obreros. El costo fue de 200mil pesos. Se emplearon 680 m³ de cemento y 1360 m² de piedra blanca de Pampa de Olaen, provincia de Córdoba.

El Obelisco posee una altura de 67,5 metros. En comparación con emblemáticos monumentos de otras urbes, visualmente no presenta un gran impacto ni atractivo por su estética un tanto monótona. Pero esto fue premeditado ya que el propio Alberto Prebisch declaró en su momento: “Se adoptó esta simple y honesta forma geométrica porque es la forma de los obeliscos tradicionales”.

En junio de 1939, bajo la presidencia de Roberto M. Ortiz y con Arturo Goyeneche como intendente de la ciudad, se sancionó por parte del Concejo Deliberante, la demolición del Obelisco por Ordenanza Nº 10.251, por 23 votos contra 3. El motivo argumentado se debía a razones económicas, estéticas y de seguridad pública. Pero la ordenanza fue vetada por Goyeneche.

Debido a que con el tiempo se fue convirtiendo en un punto neurálgico de manifestaciones, festejos o reuniones, en el año 1987 se lo cercó con rejas para así impedir las inscripciones en sus paredes y evitar posibles daños ocasionados por la gente.

El Obelisco ha sido manipulado en muchas oportunidades para transmitir mensajes. Se lo ha decorado como árbol de navidad en vísperas de las fiestas, se lo cubrió con un “preservativo” rosado en conmemoración del  Día Mundial de la Lucha contra el Sida, fue cubierto con banderas y se lo utilizó para exhibiciones artísticas.

En 2007 apareció un nuevo encanto decorativo para el Obelisco: la iluminación. Se colocó un sistema complementario de iluminación que fue donado por la embajada de Alemania y empresas de ese país (Allianz, Osram y Siemens). A partir de allí es postal habitual ver al

obelisco teñido de diversos colores representativos del algún acontecimiento puntual. En el 2016, se mejoró el sistema con iluminación LED montada por Philips, lo que generó la optimización de la mezcla de colores proporcionando mayor fuerza y calidad, permitiendo proyectar la luz exactamente donde se desee. Esto genera más embellecimiento, con larga vida útil de las luces y mínimo consumo de energía. En 2018 fue el epicentro de un acontecimiento histórico: la fiesta inaugural de los Juegos Olímpicos de la Juventud.

El Obelisco cuenta con una sola puerta de entrada, ubicada en el lado oeste. En su cúspide posee cuatro ventanas, con persianas metálicas, a las que sólo se puede llegar por una escalera marinera de 206 escalones. El monumento tiene inscripciones en sus cuatro frentes. En el frente norte se puede leer: “En este sitio en la torre de San Nicolás fue izada por primera vez en la ciudad la Bandera Nacional el XXIII de agosto de MDCCCXII”. En el sur: “Segunda Fundación por Juan de Garay XI de junio de MDLXXX”.  En el este: “Buenos Aires a la República en el IV Centenario de la fundación de la ciudad por Don Pedro de Mendoza. II de Febrero de MDXXXVI”. En el oeste: “Capital Federal Ley dictada por el Congreso Nacional el XX de septiembre de MDCCCLXXX a iniciativa del Presidente Nicolás Avellaneda Decreto del Presidente Julio A. Roca VI de diciembre de MDCCCLXXX”. También cuenta, en el frente sur, con la inscripción de un poema de Baldomero Fernández Moreno.

Exactamente, el Obelisco se ubica en la Plaza de la República en la Avenida Corrientes 1051, barrio de San Nicolás. Desde 2016 se han producido obras a su alrededor que lo embellecieron considerablemente. Se colocó bastante espacio verde estéticamente cuidado, césped y flores de diversos colores. Y las iniciales de la ciudad, BA, en imponente tamaño ciento por ciento realizado con pasto.

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