Una privatización sobre ruedas

En noviembre del año pasado, la Legislatura Porteña aprobó un Proyecto de Ley que autorizó el arancelamiento de la Ecobici. Tal es así que actualmente los usuarios deben pagar por usar las Ecobicis los fines de semana y más de 30 minutos en la semana.

Juan José Méndez, Secretario de Transporte porteño, justificó el arancelamiento sosteniendo que se quieren recuperar las 400 estaciones y las 4000 bicicletas en un plazo de 18 meses.

Desde un informe elaborado por el Observatorio del Derecho a la Ciudad (ODC), la Cátedra de Ingeniería Comunitaria (CLIC) y el Instituto de Pensamiento y Políticas Públicas (IPYPP), afirman que:

– Para que el servicio vuelva a tener las mismas estaciones que en 2019, los usuarios va a poner la plata.

– De 2010 a 2018, el GCBA construyó un sistema público de bicicletas gratuito que llegó a acumular 8 millones de viajes, 200 estaciones y 2500 bicicletas, con un tiempo de uso de 1 hora de lunes a viernes y de 2 horas los fines de semana y feriados. En 2018, cuando mejor estaba funcionando, decidieron concesionarlo a la única empresa que se ofreció: Tembici. Pese a que, en febrero de 2019, Horacio Rodríguez Larreta anunció el objetivo cumplido de las 4000 bicicletas y las 400 estaciones, desde entonces el servicio empeoró notoriamente.

– Desde que el servicio se concesionó, el GCBA se sigue haciendo cargo de la construcción de las ciclovías, de las estaciones y de reparar los rodados. Pero además le paga al concesionario $ 3.329.166 por mes en concepto de costos de mantenimiento y le regala 500 espacios en la vía pública para que la empresa recaude en concepto de publicidad, más el sponsoreo en bicicletas, estaciones, vehículos de traslado y en la aplicación móvil.

– Desde mediados de 2019, se multiplicaron las estaciones sin bicicletas, los rodados en muy mal estado y la APP de Ecobici no reflejaba la cantidad de rodados disponibles en los puntos de retiro, entre otros problemas. El propio GCBA admitió que desde diciembre de 2019, Tembici no incorporó ni una bicicleta nueva.

– A fines de 2019, una auditoría del propio GCBA también admitió que Tembici estaba incumpliendo la clausula 5 apartado 5.1.2, donde se establece la cantidad de bicicletas disponibles que debe haber siempre en cada estación. Un mes más tarde, el 26 de diciembre de 2019, el GCBA intimó a Tembici ya que la empresa seguía sin cumplir con la cantidad mínima de bicicletas por estación. Hoy en día, la propia cuenta de Ecobici permite ver que hay menos de 1000 rodados disponibles. Ninguno de estos hechos motivó sanción alguna por parte del GCBA. La Ciudad le otorgó un año de plazo sin multas para cumplir con los parámetros exigidos por el pliego de condiciones. Vencido ese plazo, ya se le podría aplicar multas.

– Durante el comienzo de la pandemia, en vez de alentar el uso de la bicicleta, el GCBA cerró el Sistema hasta mediados de mayo de 2020. Eso sí, el canon a Tembici se pagó puntualmente. En mayo, cuando el STPB volvió a funcionar con la mitad de su infraestructura (2000 bicicletas y 200 estaciones) el GCBA hizo pago el sistema, de manera solapada: empezaron a cobrar una multa después de los 30 minutos de uso del rodado. Esta medida no solo desalienta el uso del sistema, a contrapelo del discurso del GCBA, sino que tiene un claro fin recaudatorio ya que hasta ese momento las penalidades no eran económicas sino, tal como aparece en el contrato, eran sobre el acceso al sistema (aquellos que devolvían tarde una bicicleta quedaban impedidos de utilizar nuevamente el STPB por cierta cantidad de tiempo).

– La Legislatura aranceló el único servicio gratuito de transporte del que disponía la ciudad de Buenos Aires. Las obras que no cumplió Tembici las pgarán los usuarios. De esta forma, el GCBA decide sostener la concesión y el financiamiento a una empresa que no cumplió con su principal compromiso (la duplicación de la red y de la cantidad de bicicletas), que brinda un pésimo servicio desde agosto de 2019 y que se niega a dar a conocer cuánto recauda por publicidad, dato fundamental para poder definir si es necesario buscar nuevas fuentes de financiamiento.

– Tembici asegura que los problemas que tuvo durante 2019 y hasta la pandemia se debieron al vandalismo y el robo de rodados. Sin embargo, los datos presentados por el GCBA desmienten lo indicado por Tembici. En la respuesta del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires se puede ver claramente que pese al aumento que hubo en el robo de rodados respecto a 2018 (año en que aún era manejado por el Estado el servicio), la diferencia entre un año y otro no resulta para nada tan significativa.

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