mié. Feb 28th, 2024

En el corazón del barrio de Palermo, el Jardín Japonés es un lugar mágico donde la paz y la armonía abundan, ofreciendo a sus visitantes una experiencia para atesorar en sus corazones. Su tranquilidad hipnotizante y riqueza natural, contrasta con el caos de la ciudad, haciendo que los visitantes se olviden de lo cotidiano y se detengan a realizar un camino interior.

“Me sentiré sumamente complacido si una visita nuestra, aunque sea de corta duración, nos permite servir de puente entre Japón y Argentina para un más estrecho vínculo…”. Ese fue el deseo del entonces príncipe heredero al Trono Imperial del Japón, Akihito, al tocar por primera vez en la historia. Se dice que cuando un deseo nace desde lo más profundo del corazón, se hace realidad. El deseo de Akihito se cumplió, el Jardín Japonés fue inaugurado el 17 de mayo de 1967. Fue donado a la municipalidad de la ciudad de Buenos Aires, por intermedio de la embajada del Japón, en agradecimiento al pueblo argentino por ser el país que le abrió sus brazos en tiempos de inmigración. 

La idea surgió con el propósito de crear un hermoso lugar perdurable de encuentro entre la colectividad japonesa y los príncipes herederos al trono imperial, Michiko y Akihito, quienes pronto vendrían a la Argentina. Aquella visita, pactada para mayo de 1967, era un acontecimiento único sin precedente alguno, ya que por primera vez, un miembro de la familia imperial visitaba el país. 

Con el correr de los años, el jardín creció en admiración y prestigio, a tal punto de ser considerado un “pequeño Japón en Argentina” y un “pulmón de armonía y tranquilidad en medio de la gran ciudad”. En el año 2004, fue declarado “sitio de interés turístico” por la Secretaría de Turismo de la Ciudad de Buenos Aires y en el 2008, el Poder Ejecutivo Nacional lo declaró “bien de interés histórico y artístico de la Nación”.

En este Jardín, los caprichos de la naturaleza se mezclan con la mano del hombre. Desde delicadas flores de cerezos en julio, violetas nenúfares en verano, brillantes hojas amarillas del ginkgo biloba en otoño, hasta caminos de gigantescas azaleas en septiembre hacen que cada estación del año, posea su encanto y muestren el transcurrir del tiempo. Algunos pueden recorrerlo media hora, otros, en cambio, pueden pasar horas y horas contemplando y saboreando esa síntesis de la naturaleza, ese microcosmos de paraíso. 

Este jardín fue uno de los primeros lugares que visitó Queen apenas llegó a Argentina ya que Freddy Mercury era fanático de la cultura japonesa. Está ubicado dentro del Parque 3 de Febrero de Palermo y el ingreso es por Av. Berro esquina Av. Casares. Está abierto todos los días de 10:00 a 18:45 horas (incluidos sábados, domingos y feriados). La entrada General cuesta 1500 pesos pero es gratuita para: los menores de 12 años (Presentando DNI y acompañado de un mayor), Argentinos y extranjeros con residencia permanente mayores de 65 años (Presentando DNI) y para personas con discapacidad (Presentando certificado). No se puede ingresar con bebidas alcohólicas y está prohibido fumar ya que es un lugar libre de humo.

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